<a href=WELCOMETO Moral de Calatrava - esquinademauricio

 
Buscar
_TOPICS
  Entrar/Crear Cuenta    

Cosas del Moral



       Moraleños

         ENCUESTAS
         FOTOGRAFÍAS

Información

Otras cosas
· Home
· Archivo
· Encuestas
· Envía tu noticia
· Estadísticas
· Lo último en "Cosas de Moral"
· Lo más visto
· Recomiéndanos
· Sistema de publicidad
· Temas
· Tu cuenta
· Web amigas

En línea
Actualmente hay 89 invitados, 0 miembro(s) conectado(s).

Eres un usuario anónimo. Puedes registrarte aquí

Calles esquinademauricio

Historia: GREGORIO DE ROBLES MONTES (Viajero, Explorador y Aventurero)
Enviado el Lunes, 28 mayo a las 01:05:00 por admin

esquinademauricio


5.5.- GREGORIO DE ROBLES MONTES (Viajero, Explorador y Aventurero)
Tomás Fernández Moreno
  

Nacido en la Villa de Moral de Calatrava a mediados del Siglo XVII, probablemente en el año 1659, hijo legítimo de Juan Ruiz de Robles natural de Moral y de Ana Montes natural de Almagro, en el seno de una familia honesta y de labradores. El Moral por aquella época dependía administrativamente de la villa de Almagro y de la Orden de Calatrava y pertenecía a la Diócesis de Toledo.

 Gregorio de Robles era un labrador pobre y analfabeto, que aburrido de la vida monótona del campo, se marchó en busca de aventuras. Decidió atravesar el Atlántico en busca de aquellas tierras fértiles y llenas de riquezas, de las que hablaban los indianos que regresaban a su tierra después de haber hecho fortuna en las Américas.

 


El periplo de la apasionante aventura, del moraleño Gregorio de Robles comienza en Sevilla donde estaba ubicada la Real Casa de Contratación, a la edad de 29 años, siendo el año 1688 es reclutado como soldado para servir en las levas y enganches (reclutamiento de gente para el embarque) destinadas al Nuevo Continente. Una vez completo el cuerpo de soldados se desplazó a Cádiz alojándose en el Castillo de Santa Catalina dispuesto a embarcarse, junto a otros 160 infantes, en el contingente al mando del Capitán Juan de Ayala con destino al Fuerte-Presidio de San Agustín en la Florida, desde donde más tarde pasaría hacía La Habana en la Isla de Cuba. Lo que le ocurrió a nuestro personaje durante los siguientes catorce años, es una asombrosa aventura llena de infinidad de situaciones sorprendentes, y más habida cuenta que era una persona que no sabía leer ni escribir. Llego a ser espía, por cuenta propia, de las operaciones de contrabando que ingleses, franceses y holandeses llevaban a cabo en los dominios españoles de las islas del Caribe
y en el continente. 

 Comprobó como en Cuba, Santo Domingo, Trinidad y Jamaica las potencias extranjeras traficaban ilícitamente con tabaco, azúcar, oro, perlas y esmeraldas ante las narices de las autoridades españolas. Vio partir de Jamaica, feudo Ingles desde 1656, hasta diez barcos con destino a Europa, en un periodo de un mes, cargados de frutos y productos de los dominios Españoles. Observó como la Isla de Trinidad era centro de contrabandistas y corsarios de primera magnitud, que operaban en contubernio con las autoridades españolas. Indignado por todo este comercio ilícito decidió ir a la ciudad de Quito, partiendo desde Portobelo hacía Cartagena de Indias (Colombia) para desde allí remontar el Río Magdalena y llegar a Lima (Perú), para seguidamente alcanzar su destino y presentarse, para informar de todo lo que sucedía, como huésped de honor del presidente de la Audiencia de Quito. No le debieron hacer mucho caso las autoridades de Quito, por lo que en los siguientes años se dedicó a patear sin descanso el continente, gracias a su perspicacia, don de gentes y un inconmensurable afán de conocerlo todo, estuvo en Riobamba (Ecuador), se recorrió la cordillera Andina, inspeccionó las selvas y las costas de Venezuela, donde estuvo presente en un ataque de los indios Guajiros. Subsistió durante todo este tiempo a base de las limosnas y de la caridad de los indígenas, aunque también se dedicó a la venta ambulante en las plazas y mercados del Virreinato del Perú, según datos de 1694.

De vuelta a las Antillas sufrió su primer secuestro por piratas franceses, fue trasladado a la Isla de Martinica y fue obligado a trabajar para ellos en el barco, llevándolo de correrías por el Cabo de Buena Esperanza (Sudáfrica) y el Cabo de Hornos (Chile, Argentina), donde no lograron pasar el Estrecho de Magallanes y teniéndose que demorar la expedición en Puerto Deseado. Fracasados en el intento de cruzar el estrecho recorren las costas de Brasil y desde allí parten hacía Oporto (Portugal), donde Gregorio de Robles fue liberado en las costas de Portugal, pero en vez de volver a España partió hacia Lisboa para emprender de nuevo viaje a Brasil. Desde Brasil baja recorriendo el Rio de la Plata hasta su desembocadura en Argentina, para emprender viaje, esta vez por tierra, hasta Lima (Perú). Años más tarde cuando intentaba llegar por mar a la ciudad de Veracruz (Méjico), para embarcar desde allí hacía Filipinas, una balandra holandesa capturó su embarcación y sufrió su segundo secuestro y, tras pasar cautivo una temporada en la Isla de Curaçao (colonia holandesa), frente a las costas de Venezuela, tras ser acusado de espionaje, fue trasladado a Ámsterdam (Holanda). Una vez liberado inicio, a través de Flandes y Francia, su viaje de regreso a España a la que llegó en 1703.

 Las informaciones sobre sus observaciones, aventuras y andanzas en el continente americano suscitaron un gran interés en las autoridades, y a instancias del Abad de Etree y en Madrid, Gregorio de Robles ofreció al Rey dar razón de su persona y de sus andanzas por lo que pudiera interesar al Real Servicio por lo que el día 4 de febrero del año 1704, cuando contaba la edad de 45 años, fue llamado a declarar ante el Consejo de Indias, tomándole declaración Don Manuel García de Bustamante, a quien expone textualmente: “ Declaración y Noticias que ha referido Gregoriode Robles, natural de la villa del Moral, campo de Calatrava, Diócesis de Toledo, ante mí D. Manuel García de Bustamante, Caballero de la Ordende Santiago y del Consejo y Junta de la Guerra de las Indias...”. Quedaron trascritos más de cien folios que dictó gracias a su portentosa memoria, sobre todo fotográfica, y por lo que cobró 20 ducados (una sustanciosa cantidad en aquella época), en agradecimiento a sus servicios. En esos relatos, desde 1688 hasta 1703, contó a las autoridades no tanto cada una de sus aventuras si no más sus observaciones sobre los lugares de contrabando y sus análisis sobre las estrategias militares de los enemigos de la Corona Española. En definitiva nuestro personaje fue un viajero, explorador y aventurero, pero sobre todo un gran patriota desinteresado que se dedicó a conocer el mundo y a servir a Su Majestad Carlos II Rey de España y de las Indias.


Fuentes de consulta:
  • -  www. ABC.es. Luis Conde-Salazar Infiesta. 2009.
  • -  Coyunturas Opuestas. La Crisis del XVII en España eHispanoamérica. Ruggerio Romano. 1993.
  • -  América a finales del Siglo XVII, noticias de los lugares decontrabando. Introducción Víctor Tau Anzoategui y PresentaciónDemetrio Ramos. Valladolid 1980.
  • -  Instituto de Historia Argentina y americana. Emilio Ravignani.1989.
  • -  Nueva historia de Ecuador. Enrique Ayala Mora.1995.
  • -  Catálogo de documento del Archivo de Indias en Sevilla. Archivo deIndias. 1901
  • -  Historia general de España y América. Volumen 9.Demetrio RamosPérez. 1987
  • -  Síntesis, artes, ciencias y letras. Volumen 3. Buenos Aires 1930.

 
Enlaces Relacionados
· Más Acerca de esquinademauricio
· Noticias de admin


Noticia más leída sobre esquinademauricio:
Asemca: Asociación de Empresarios de Moral de Calatrava


Votos del Artículo
Puntuación Promedio: 0
votos: 0

Por favor tómate un segundo y vota por este artículo:

Excelente
Muy Bueno
Bueno
Regular
Malo


Opciones

 Versión Imprimible Versión Imprimible


Los comentarios son propiedad de quien los envió. No somos responsables por su contenido.

No se permiten comentarios Anónimos, Regístrate por favor


Moral de Calatrava
www.esquinademauricio.es
info@esquinademauricio.es  Copyright ©
Esquina de Mauricio no se hace responsable de la exactitud o veracidad de la información contenida en las notas y comunicados que llegan a su redacción, que publicamos en su integridad siempre con el ánimo de mantener el punto de vista del que publica la nota de prensa o comunicado original, permitiendo así la opción de réplica y la máxima objetividad por nuestra parte. Los responsables de los contenidos de dichas notas o comunicados son aquellos que las redactaron en primera instancia.


Página Generada en: 0.11 Segundos