TEMA LXXXVI La Perdiz Roja (Cosas de Vitorio)
Fecha Domingo, 07 enero a las 23:05:00
Tema esquinademauricio





TEMA LXXXVI
La Perdiz Roja

El que suscribe Victorio Castro Robledo, natural de Moral de Calatrava (Ciudad Real), de 76 años de edad, casado de profesión talador, conociendo el campo y aficionado a la caza, he observado durante mucho tiempo la Perdiz Roja y brava de Castilla la Mancha.

De ella he aprendido muchas cosas; por ejemplo: cómo se defiende de toda clase de alimañas cuando están en huevos, cuando los pollos son pequeños, de animales como reptiles, perros , zorras, garduñas, etc.


De todas estas alimañas se salvan las esquivas, pero de la que no se puede salvar es del hombre que la acecha día tras día, minutos y si me apuran segundo a segundo.

El hombre, que un día quiere arrasar todo y después se lamenta de que no hay perdices, ¡cómo van a quedar con las constantes batidas de que son objeto!.

En los ojos, por ejemplo, algunas perdices tienen que recorrer hasta dos kilómetros para llegar a las posturas. Llegan cansadas y su bravura se puede asesinándolas como quieren. ¿Qué grandeza tiene el hombre!.

En algunos casos pasan 20 perdices y les tiran 200 cartuchos. Esto es asesinar a sangre fría.

Reflexionemos: ¿es que no hay que hacer más que matar?.

Lo primero que tenemos que aprender es a protegerlas para que creen y saquen un 60% más de polluelos y no ir destrozando todo lo que sale al paso.

En algunos cotos les echan trigo, les ponen agua y dicen que eso es protección y, después se lamentan que no tienen perdices, ¡cómo van a tener si en un día asesinan a un número exagerado!.

La perdiz para protegerla no es matarla, es cuidarla para que siempre haya reserva para que después no hagamos lamentos inútiles. La perdiz en el campo tiene alimento suficiente para vivir, no hace falta más que protegerla.

Puedo hablar de la Perdiz Roja con toda propiedad porque me he pasado horas, día, incluso meses, observando sus movimientos.

Aprendamos a respetarla y así saldremos beneficiados.

Estoy a la entera disposición para prestar mis servicios a todo aquel que lo solicite y para demostrar que lo que me han enseñado puede dar el fruto apetecido para todos, que es que de verdad se reproduzcan las perdices.

TEMA LXXXVI La Perdiz Roja Los noventa y cinco temas de un labrador. (Victorio Castro Robledo)






Este artículo proviene de Moral de Calatrava - esquinademauricio
http://www.esquinademauricio.es/

La dirección de esta noticia es:
http://www.esquinademauricio.es//modules.php?name=News&file=article&sid=3651