La mejora de la financiación autonómica será clave para que Castilla-La Mancha pueda afrontar algunas de las grandes infraestructuras viarias pendientes en la provincia de Ciudad Real, entre ellas la prolongación de la Autovía del IV Centenario y la conexión por autovía entre Ciudad Real y Toledo.
Así lo ha defendido la delegada de la Junta en Ciudad Real, Blanca Fernández, durante una entrevista en la que ha asegurado que el Gobierno regional «no renuncia» a ninguna de estas actuaciones, aunque ha advertido de que su ejecución requiere disponer de mayores recursos.
Fernández ha recordado que siete de cada diez euros del presupuesto regional se destinan actualmente a sanidad, educación y bienestar social, una prioridad que, según ha explicado, limita la capacidad para acometer infraestructuras de gran envergadura con recursos propios.
Publicidad:
En este contexto ha situado la prolongación de la Autovía del IV Centenario, una reivindicación histórica especialmente en el Campo de Montiel. El proyecto inicial planteaba conectar Ciudad Real con Valdepeñas, aunque únicamente llegó a ejecutarse el tramo entre la capital y Granátula de Calatrava.
«Si en la próxima legislatura contamos con esa financiación, no me cabe duda de que va a haber autovía del IV Centenario», ha asegurado Fernández, vinculando directamente la continuidad de esta infraestructura a la disponibilidad presupuestaria de Castilla-La Mancha.
La delegada ha enmarcado esta petición en la posición que viene manteniendo el presidente regional, Emiliano García-Page, ante la reforma del modelo de financiación autonómica. Fernández ha reclamado un sistema «lógico y razonable» que garantice «la igualdad de los españoles, vivan donde vivan» y ha rechazado que el reparto de recursos pueda diseñarse atendiendo principalmente a las exigencias de Cataluña.




